"Autorretrato de Chalotte Salomon"
Hoy quiero comentar una novela que se me ha quedado pegada al alma para siempre, su título: "Charlotte" de David Foenkinos. Lo primero que llama la atención al abrirla por primera vez es su estructura. Parece un largo poema, pero no lo es. El autor se ha desprendido de todo aquello que no consideraba necesario para el relato de la vida de esta pintora. Ha ido directo al grano. Podría haberle quedado como una fría crónica periodística pero, no sé cómo lo ha hecho, que a pesar de su forma directa de relatar, no es ése el resultado. Lo que ha creado es el relato más conmovedor que he leído en mucho tiempo. Y es que la vida de Charlotte Salomón fue todo menos fácil. Llevaba el drama impregnado en la piel. Hay niños que nacen con un pan bajo el brazo, Charlotte nació con la sombra de la muerte tatuada en la piel. La llevaba en sus genes, y no me refiero al hecho de tener que morir, que eso ya se sabe que nos va a tocar un día u otro, a todos. Me refiero al hecho de tener una lista de ascendentes suicidas.
"Charlotte aprendió a leer su nombre en una tumba". Así comienza el relato de su historia. A partir de ahí, es imposible dejar de querer conocerla.
Charlotte nació en un mundo de muerte, estando llena de vida.
Charlotte creció en un mundo gris, cuando ella llevaba dentro el arco iris.
Charlotte era una mujer con carisma rodeada de hombres perdidos.
Charlotte fue tan inocente de pensar que la maldad podía ser pasajera. Cuando había personas en el mundo que no hacían más que alimentarla con odio, día a día.
Charlotte se hizo preguntas en un tiempo en que había que aceptar imposiciones sin rechistar.
Charlotte quiso tener el privilegio de los artistas: vivir en confusión, en un tiempo en que se impuso un "orden".
Charlotte era de origen judío, algo imperdonable para algunos.
Charlotte era artista, algo insoportable para los mismos de siempre.
Charlotte, Charlotte, Charlotte...
Una llamada anónima de un, ¿o una? "patriota", fue suficiente para destruir todo eso, con un simple soplo de gas.
Cuanto talento destruido. Cuantas vidas sesgadas por una cuestión de fanatismo, de egoísmo, de estupidez.
Charlotte, Charlotte, Charlotte...
Tu nombre va a estar en mi cabeza para siempre.
*¿Vida? ¿O teatro?
"En una carta, escribió estas palabras de conclusión:
En mi obra de teatro, yo era todos los personajes.
He aprendido a tirar por todos los caminos.
Y así mi convertí en mí misma."
"Hace falta una luz resplandeciente para morir". Ésta es otra de las frases que aparece en la novela. No sé si ésto será verdad o no. No sé si la luz resplandeciente que tenía Charlotte le sirvió para morir, de lo que estoy segura es de que la ha hecho inmortal.
Advertencia: este libro duele, Dios, cómo duele. Pero está lleno de verdad, de vida, a pesar de tanta muerte, de belleza. No se lo pierdan.
*Sacado de la novela comentada.






